miércoles, 18 de junio de 2008

apuestas

Mucho de mi trabajo se relaciona de alguna manera con hacer apuestas. Pero muy pocas veces había hecho una literalmente. Alguna vez aposté la piocha, alguna otra la cabellera, y poquísimas veces por dinero. La primera apuesta "oficial" fue durante el mundial pasado, en el camino a donde vería el partido había una casa de apuestas -la única en Tü- pusé mi primera apuesta y sí México le ganaba a Argentina hubiera ganado 180 €. Pero todavía recuerdo el golazo de Maxi Rodríguez....

Para la euro, con eso de que ningún equipo británico pasó a la fase final el ambiente en las calles es más bien calmado. La "pasión" panbolera -sí así se le puede llamar- esta en los pubs, no en las calles. Pero como hay montones de europeos por acá, pues se han arrejuntado para ver los partidos, y se arma buen ambiente, aunque no necesariamente de relajo.

Y bueno, con eso de que no hay tele en casa pues hay que ir al pub, tomarse una chela y ver el partido o los partidos del día. A la única selección que no he podido ver jugar es a la de España, pero de todas las demás que he visto, sin duda la que ha jugado más chido es la de los Países Bajos. Aunque también estaría chido que Alemania o España ganaran, me ha latido más Holanda. Y no sé, me dieron ganas de apostarle a Holanda a ganar el campeonato. Aunque sin apuesta hubiera seguido viendo los partidos de la Euro, ahora tengo una razón más para verlos.

Me he topado con uno que otro artículo sobre "la naranja mecánica" en los periódicos mexicanos, y ahora recuerdo que mi compañero holandés de Maestría contó que nadie en Holanda le dice Naranja Mecánica a su selección. Mecánica o no, es chido verlos jugar, y eso es de lo que se trata el pinche panbol.

1 comentario:

Natalia dijo...

Jo! el domingo quedamos en un bar para ver la final, espero q esto nunca lo sepa mi padre, yo fui motivada por la curiosidad antropológica...la verdad es q me aburrí como ostra y ver al hombre q te gusta comportarse cual cavernícola, no fue mi hit...además creo q fui castigada por fuerzas divinas q hicieron q el lunes amaneciera enferma como castigo...conclusión: sigue sin gustarme el fútbol pero lo q me gusta todavía menos es q sea lo único capaz de unir a un pueblo, porq la banda no sale así a la calle ni por defender derechos ni por protestar. Ahhhhh es muy triste :-(